Los cuentos del erizo

Y otros cuentos de las mujeres del Sáhara

Una parte de la población saharaui lleva mucho tiempo en los campamentos de refugiados que levantaron en el desierto tras su éxodo. Las familias se separaron y los cuentos desaparecieron de las noches en las que lo que se congregaba ante el fuego era el recuerdo de los que no estaban. Las huellas que los cuentos trazaban quedaron borradas por la arena del desierto del Sáhara.

Han pasado 40 años y las mujeres menores de esa edad ya no saben cuentos tradicionales, aquellos cuentos que hablaban de que el cuidado del otro es la única fuerza que nos permite sobrevivir en un mundo hostil, que el amor a la familia es el mayor tesoro que uno puede tener, que la tenacidad y la inteligencia son más poderosas que la fuerza…

Por ello recogimos los cuentos casi olvidados de la boca de las ancianas saharauis para que las mujeres y niñas de hoy sepan de dónde vienen y sepan adónde van

Este es un ejemplo de los archivos sonoros de los cuentos que recogió Ana Cristina Herreros de las mujeres en los campamentos saharauis de Dajla, Bojador y Smara que visitó en octubre de 2016.

El erizo y el lobo - Selma Omar
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Escrito por Ana C. Herreros

Ilustrado por Daniel Tornero

Colección: Serie Negra

Tamaño: 29 x 22 cm

Páginas: 90 

Encuadernación: Cartoné

(31 cuentos y 41 ilustraciones)

ISBN: 978.84.945888.3.9

  (Precio sin IVA 21,65€)

P.V.P. 22,50€ 

Proyectos en el Sáhara

Libros de las Malas Compañías considera al pueblo saharaui un autor más de este libro, por lo que el porcentaje del royalty correspondiente por derechos de autor irá destinado al proyecto cultural que ellos decidan. 

Ahora mismo estamos decidiendo entre dos proyectos que nos han propuesto, cuál es el más necesario para llevar acabo, y mientras hemos llevado libros a las bibliotecas de Bubisher

Nuestro viaje al Sáhara

En el verano de 2016 Ana Cristina Herreros y Daniel Tornero viajaron hasta el campo de refugiados de Tinduf donde la gente saharaui espera a que se les devuelva su tierra. Mientras Ana recogía los cuentos de las mujeres, Daniel realizaba talleres de ilustración con los niños y las niñas en las bibliotecas Boubisher.